Sep 1 2010

¿Desempleo estructural?

Existen dos corrientes de debate que proponen iniciativas diferentes a la hora de resolver el problema del paro en las economías occidentales. Por una parte estan quienes se oponen frontalmente a cualquier iniciativa de gasto público dirigida a la recuperación o creación de empleo y quienes apoyan el papel del estado en estas tareas de generación de puestos de trabajo.

Los primeros argumentan que el paro en estos momentos es de carácter estructural y que nada puede conseguir el estado endeudándose salvo empeorar las cuentas públicas y generar una situación aún peor en el futuro. Quienes defienden estos argumentos piensan que el paro es estructural, es decir, debido al cambio en la estructura productiva del país que ha supuesto la fuerte caída de la demanda de la vivienda y contrucción, que ha expulsado mucha mano de obra y que nada se puede hacer desde el estado para recuperar la industria de la construcción al nivel necesario para volver a absorver lo que consideran un exceso para la nueva situación de la economía.

Por otra parte están quienes defienden que si bien podría darse un caso de paro estructural, esto sería en el futuro y siempre que el estado no actúe con valor pero no es el caso ahora. En este artículo DeLong expone de forma clara por qué cree que estamos ante una situación de caída general de la demanda y por tanto dentro de un escenario que demanda políticas económicas de corte keynesiano que ayuden a recuperar la demanda y a generar el empleo que el sector privado es incapaz de generar.

Creo que las dos visiones tienen que llegar a un acuerdo acerca de qué es lo que está sucediendo puesto que puede que ambos tengan un poco de razón.

En primer lugar, DeLong acierta cuando dice que deberíamos estar ante un repunte en algún otro sector si el problema no estuviera en una caída de la demanda, y los salarios allí deberían estar subiendo: es indudable que esto no se da, la demanda está comprimida en todos los sectores y los salarios caen incluso por ley en algunos casos.
En segundo lugar, es verdad que nada hará que se recupere el nivel de empleo pre-crisis en el sector inmobiliario y, por tanto, los desempleados de ese sector son candidatos a ser considerados estructurales si es que ya no lo son, y en realidad, la situación que atraviesa ese sector es tan mala que da igual el horizonte temporal que haya que respetar para que esos desempleados sean considerados estructurales, podría ser sólo una cuestión semántica -de tiempo. Así pues, parece sensato que el gasto del estado quede en entredicho si lo que desea es recuperar empleo con una mano de obra obsoleta sin futuro en su sector, podríamos pensar que el gasto sería inútil más allá de la protección por desempleo y lo que se requiere es un reciclaje a fondo del mercado laboral: reforma incluída.

Dicho lo anterior creo que no está todo dicho. El estado debe intervenir pero no como un sanador cuando la economía está enferma. En mi opinión ahí cometen el error los dos argumentos. Los estados deben intervenir de forma estratégica, deben asumir la inversión productiva en sectores que consideren necesarios para el desarrollo y recuperación de las economías occidentales. Una política industrial instrumentada por los estados que a corto plazo empuje la demanda de todos los sectores recuperando así el crecimiento y a la vez permita el reciclaje de la mano de obra para que el nuevo modelo pueda reducir con éxito el número de parados en el mercado. Esto es lo que adolece la economía y es lo que por motivos ideológicos ningún gobierno occidental está dispuesto a emprender. El miedo a lo que piensen las calificadoras, el FMI, el Banco Mundial, el BCE y la Reserva Federal no pueden ser un obstáculo para la recuperación, ellos crearon el problema, ellos no pueden ahora ser quienes frenen la recuperación.


Sep 1 2010

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Aug 11 2010

¡ay… cómo no me gusta!

Entiendo que si a uno le montan otro chiringuito al lado sienta cierto enojo. El Banco de España, portavoz oficial de los Botines & Co -¿alguien ha oído a algún banquero en España entonar el mea culpa a día de hoy?- sale de su cueva para recordarle al Gobierno -e indirectamtente a todos nosotros, quién manda aquí en temas de préstamos y dinero; y nos dice:

    “creciente actividad crediticia” del Instituto de Crédito Oficial (ICO) “supone una mayor asunción de riesgos por parte del sector público”

cuando en realidad quiere decir: Nosotros somos quienes debemos asumir el riesgo de la localización de capitales en la economía… (pero olvida decir que han asumido un riesgo sin precedente en la historia moderna del crédito, hasta el punto que se han visto -y se ven, incapaces de cumplir con su función básica… para ver un poco más leed esto, y esto también)

y sigue:

    “la evaluación rigurosa de la calidad crediticia de los prestatarios de estos programas es la mejor garantía de que dichos riesgos se mantendrán dentro de los límites razonablemente asumibles”.

¡de verdad! ¿este hombre está bromeando o qué? ¿Cómo se puede ser tan pero tan caradura? ¿Insinúa tal vez que el Estado se aparte puesto que ellos sí saben a quién deben prestar dinero? Alguien por favor que me diga que no es eso… (parece que han olvidado ya las hipotecas basura, o quizás sea cosa de mi imaginación).

y sigue:

    “… las pymes- que pueden haberse visto afectados de una forma particularmente negativa por el desarrollo de la crisis”

¿Que si se han visto afectadas? 300000 empresas ya habían caído por el cierre del crédito a esa fecha… De todas formas supongo que debemos agradecerle que se acuerde de las PYMEs españolas, todo un detalle.

En realidad lo que debería hacer el presidente del Banco Central es irse a su casa con la vergüenza que merece la situación que ha permitido acontecer… y si estuviera en Japón tal vez debería hacer lo que practican por aquellas tierras, no le vendría nada mal a España tener un presidente del Banco Central que crea que su obligación es un poco más amplia que controlar la inflación y que en sus manos está presionar para ejecutar políticas activas y no sólo contemplar el paisaje y pregonar que lo público es malo, aún cuando ellos sí que han demostrado claramente ser tremendamente malos en este negocio.


Jun 10 2010

¿Qué es lo que verdaderamente quieren?

Hasta ahora el FMI y el Banco Mundial habían actuado de forma irresponsable a la hora de recomendar políticas económicas a países en aprietos fiscales o financieros. En algunos casos puede que estuviera justificado apretarse el cinturón, en especial cuando el gasto había sido excesivo e irresponsable, pero en muchos casos de países asiáticos por ejemplo, las recomendaciones de estas instituciones no hicieron más que agravar la situación de esos países prolongando las recesiones y en casos agravándolas innecesariamente.

Siempre había pensado que se trataba de sectarismo institucional pro norteamericano y europeo, que estas casas del poder servían bien a quienes representaban, pero, vaya por donde: sorpresa. No es que sirvan a unos países en concreto, o al imprerio de turno. Es que están aliados desde siempre con los verdaderos resortes del poder, el sistema financiero y sus mercenarios de la economía. Cómo sino iban a recomendar, y en algunos casos exigir una generalizada corrección de los déficits públicos en una situación donde la política económica recomienda todo lo contrario, la contradicción llega hasta tal punto que no hace demasiado tiempo ellos mismos recomendaban no abandonar políticas expansivas hasta que la recuperación económica estuviera bien consolidada, algo que, más que evidentemente no ha sucedido ni tiene miras de producirse en los próximos meses.

Claro que si ellos consideran que recobrar un crecimiento anémico sin generación de empleo es salir de la crisis entonces es posible que estén en lo cierto, sólo que quienes no estarían muy acertados serían aquellos que le prestan la oreja a semejantes descerebrados economistas.

La cuestión es que estos señores en gran medida pasivamente y otros activamente son responsables de la situación actual al no haber tomado las medidas para prevenir la debacle mundial y ahora se preocupan de que no se gaste más allá de lo estrictamente necesario para salvaguardar sus intereses: su rescate sí, el de la gente no.

No deberían estar proponiendo Alemania y Francia otras acciones en lugar de medidas que tiendan a tranquilizar a los mercados internacionales -a propósito, unos mercados que aún no han demandado nada que se le parezca a una contención del gasto, es más probablemente el efecto del mismo sea contraproducente y termine con los mercados perdiendo confianza pero por la inacción de los gobiernos y no por exceso.
Pues sí que deberían proponer otra cosa, por ejemplo un uso discrecional de la política fiscal hasta que la política monetaria se aleje de la trampa de la liquidez y pueda contrarrestar los efectos negativos de la expansión fiscal. Además este gasto debería estar estructurado con objeto de diseñar un proceso de desarrollo de medio plazo que permita a las economías occidentales establecerse en los nuevos mercados innovadores que debe representar y desarrollar. Pero ello solamente podrá hacerse mediante una política industrial elaborada con detalle, tal y como ha hecho Brasil con el sector del etanol, claro que para esto requiere de la mano del estado, y no de cualquier estado, de uno que no responda a intereses corruptos como ha sucedido en el sector del etanol en USA por ejemplo.

En el ámbito más local la Política económica deberá tener una doble línea de actuación diseñando políticas que sirvan para el ajuste de los shocks asimétricos de la zona euro, y al mismo tiempo mantener la credibilidad de la deuda pública haciendo un uso responsable del endeudamiento: es posible, manteniendo al margen y a raya a las agencias de calificación que representen intereses ajenos al general, y sin convertirse en un “nanny State“.

Por otra parte, cabe esperar que todo esto se haga en un escenario de mayor competencia por parte de las economías emergentes, y en este contexto también podemos esperar que continúe el flujo de capital ahorrado hacia occidente manteniendo los tipo de interés bajos con la consecuencia, o posibilidad de esa presión a la baja en los tipos.

El problema está en que nada de esto parece estar en mente de estos lunáticos del mercado, gestores de la crisis, valedores de piratas y ladrones de ahorros públicos. Así pues, la más probable consecuencia es el estancamiento de las economías occidentales hasta que por arte de magia y con gran dolor nuestras economías proporcionen un nuevo amanecer, al parecer eso es lo que quieren.


May 29 2010

De hipotecas subprime a países subprime?

Días turbulentos viven las economías europeas. Hace una semana el ECOFIN se atrincheraba a la antigua usanza durante el fin de semana para evitar que a la apertura de los mercados asiáticos el euro y el propio sistema financiero cayeran por el precipicio definitivamente. Podríamos ahora describir qué hubiera sucedido si el ministro tal hubiera rechazado tal cosa, o qué hubiera pasado si justo cuando se iba a votar una medida tal mandatario hubiese ido al baño… pero lo que importa aquí no es tanto el detalle sino el fondo de por qué está sucediendo esto.
Para quienes creen, o estén tentados a creer que la crisis ha acabado, tengo malas noticias, eso no es así. Hemos entrado simplemente en otra fase de la crisis financiera y, esta, incluso podría ser aún mucho más virulenta y peligrosa dadas las magnitudes de las cifras y los actores de que estamos hablando. Si comparamos el rescate del 97 -10.000 millones de dólares parecen insignificantes con los 250.000 millones de AIG, pero ahora, estamos hablando de la gran apuesta, no se trata esta vez de una economía emergente en problemas, ni de una entidad aseguradora responsable de un elevado porcentaje del sistema financiero, estamos hablando de los propios gobiernos que fueron a rescatar a esas instituciones. La gran apuesta sobre la mesa es 4 veces esa suma y la pregunta es ¿quién rescatará al rescatador si el asunto se vuelve feo? La respuesta probablemente es: nadie puede.

Dados los niveles de endeudamiento llamar a la cautela fiscal es un deber, pero con la serenidad y la responsabilidad que una economía en caída libre requiere. Ahorrar en tiempos malos es importante, y se debe hacer especialmente si uno está endeudado por más doloroso que eso sea, pero si todos decidimos ahorrar termianaremos todos ahorrando menos y, además, la anemia a la que someteremos a la economía mundial terminará por hacernos más vulnerables y sin las fuerzas necesarias para emprender los proyectos de desarrollo que las economías occidentales están forzadas a iniciar.


May 10 2010

Euro-pa

Al igual que la economía española, la europea anda rezando por medidas que ayuden a salir de una situación que podríamos calificar de delicada: ¿o no? Bueno, quizás no, eso puede ser cuestión de opiniones. Lo único que está claro y cada vez para más gente es que la UE necesita y con urgencia plantearse una Política Fiscal común. Esta medida elemental para la política económica es probablemente la mejor y única salida a un shock asimétrico como el que estamos atravezando en la zona euro. Claro que ponerse de acuerdo para que exista esa segunda herramienta para la gestión económica tiene el pequeño inconveniente de poner de acuerdo para recaudar fondos a un grupo (el ECOFIN) que nunca ha creído demasiado en intervenir los mercados. Tal vez ahora, después de la debacle financiera entren en razón, pero la verdad es que no existen razones para el optimismo en esta materia.

Por otra parte ¿podría Alemania salirse del euro como solución? Pues, no estoy muy seguro de que ello le beneficiase demasiado, especialmente si tenemos en cuenta que la mayoría de sus mercados de exportación son los de la zona euro, una salida de la moneda única sólo supondría un aumento innecesario de los costes para sus productos, y en una situación como la actual deberíamos pensar que no es lo que debería perseguir. Creo que incluso una subregión de la zona euro sería tremendamente negativa para la credibilidad del proyecto común y terminaría por generar expectativas hacia la eliminación de la moneda. Por tanto, la única forma viable y creíble de afrontar la situación actual es actuando desde las intituciones con todas las herramientas disponibles en la teoría económica, a saber (nuevamente), la Política Fiscal.

Mientras tanto seguiremos escuchando maldiciones respecto de la maldad de los especuladores que atacan el euro, claro que existe un grado de perversión indescriptible en sus acciones pero también se puede dejar claro en muy pocas palabras la diversidad de intereses que existen alrededor de la debilidad del euro, y en realidad de lo que se trata es de un problema de deuda pública -resultado del mal hacer de los mercados financieros, y cuyos beneficiarios no son otros que ellos mismos. Sin embargo, una vez se ha rescatado a los bancos cabe la posibilidad de que se vuelva otra vez a los aplazamientos y dilaciones por cuestiones políticas (léase rescate a Grecia), o peor aún, a la creencia que todo se arreglará por su cuenta y que el/los estados no deben intervenir.


Apr 29 2010

Grecia

Siempre resulta curioso escuchar a los expertos en economía sean del signo que sean. El Señor Feldstein no menciona ni una sola vez el origen de la situación, como si “Grecia” hubiera sido víctima de una suerte de “Titanomaquia” del siglo XXI “.
It’s the financial market, stupid
“, y si no quiénes son los titulares de la deuda griega que van a recibir menos…? Es además interesante como argumenta que para que “Grecia” no quiebre (quién es Grecia sino su gente?) debe reducir los déficits, pero, no nos llevaría eso a una peor redistribución de la renta ya que el Estado es el principal elemento estructural dentro de la economía encargado de cumplir dicha función… es decir, la conclusión de Feldstein es que quiebren los griegos para que los inversores reciban sus intereses, de lo contrario esos amigos de la beneficencia dejarían de prestarle dinero al díscolo gobierno griego y a su vez dejarían de cobrar sustanciosos intereses; no es de extrañar que esos mercados financieros desconfíen de verdad si creen que el gobierno griego está dispuesto a llevar a su pueblo por el camino de la miseria: es para desconfiar.

Por otra parte, la “señal” de los mercados financieros no llegó quizás, no por culpa del euro, sino porque eran ellos mismos quienes se estaban lucrando de un interés estable sobre sus préstamos, y ahora, en un momento de extrema debilidad fiscal resultado del propio mal hacer de esos mismos mercados, continúan lucrándose cuanto puedan y a la vez dan la señal de alarma a sus discípulos llamándoles a que abandonen la escena del crimen: ya no hay más para robar, toca ahora girar la mirada a la siguiente presa (¿España tal vez?)
Me gustaría creer que las familias y empresas griegas intecambiarían productos extranjeros por nacionales, pero no olvidemos que en una situación como la actual de crisis la economía no se comporta tal y como predice la teoría estandard, y la caída de la demanda intenacional podría solamente quedarse en eso y no tener efectos sobre el consumo nacional, y en el mejor de los casos podría darse un ahorro algo mayor, lo que nos llevaría a empeorar la situación por la paradoja del ahorro. El efecto final sería una caída aún muy superior de la actividad económica, una profundización aún mucho mayor de la recesión y eventualmente un mayor endeudamiento futuro o empobrecimiento generalizado.

Por tanto, la salida del euro, además de los costes conocidos ya por todos se le sumaría el establecimiento de un entorno económico del desdesarrollo tal y como se vió en las economías asiáticas donde se pasó del coche al carro tirado por bestias como medio de tranporte y distribución.

Claro que pedir que se modifique el mecanismo por el que se generan las expectativas sobre las deudas nacionales, que se reestructure el sistema financiero y las calificadoras pasen a ocupar su sitio en la historia como maquinarias de fraude y distorsión no parece viable de momento, pero creanme que estoy convencido que sería el camino más rápido a eliminar los déficits públicos y a dirigir la inversión a los sectores productivos que es a donde debe dirigirse supuestamente.


Apr 3 2010

Cochrane vs Krugman

Acerca de la eficiencia de los mercados.

En su respuesta al artículo de Krugman How Did Economists Get It So Wrong? J. Cochrane intenta en este artículo expiar sus pecados, pero sus argumentos dirigidos a defender la teoría de la eficiencia de los mercados se parecen mucho a un mero “yo no tuve la culpa” poniendo así de manifiesto aún más la falta de respuesta y autoridad de los representantes de dicha escuela.

    the central empirical prediction of the efficient markets hypothesis is nobody can tell where markets are going… … this is the best-tested proposition in all the social sciences

No aclara que se ha probado usando supuestos tan absurdos como información perfecta, racionalidad de los agentes, etc. Todo ello escondido detrás de modelos matemáticos verdaderamente complejos que sólo intentan ocultar estos hechos tan simples pero tan equivocados. En escencia el “nobody can tell” de su argumentos se asemeja más a la retórica religiosa, allí también se apela a la omniprescencia del Creador y a la inescrutabilidad de sus designios: ¿es esto ciencia? Por esto se les llama fundamentalistas de mercado.

¡Pero es que sigue! y llama literalemente “volatilidad” al hundimiento de más de la mitad del sistema financiero (sin comentarios), y si esto no había sido suficiente aún entonces nos regala la perla:

    people are prey to bursts of irrational optimism and pessimism“:

sí amigos, esto sí que es precisamente una conducta racional, ¿verdad?

Otro apunte más acerca de su “eficiencia” cuando nos dice:

    Unless you are willing to elaborate your theory to the point that it can quantitatively describe how much and when risk premiums, or waves of “optimism” and “pessimism,” can vary, you know nothing. No theory is particularly good at that right now.”

¿Qué quiere decir con esto?
Supongo que lo lógico es que nadie sabe cómo funciona el comportamiento de las personas en el mercado, y por tanto, que no son racionales, y si el supuesto de racionalidad se rompe entonces el que los mercados sean eficientes en algún momento en el tiempo sólo se puede producir por pura casualidad.

Crying bubble” evidentemente no es la solución, y nadie reclama conocer la receta para predecirlas aunque a veces existen datos que demuestran claramente cuando una se está gestando, en su lugar sólo se busca una solución para evitar que se produzcan: Regulación adecuada.

En cierta medida comparto su desconfianza hacia los defensores de la economía conductual, en este caso Schiller (Animal Spirits) puede que no llegue a acertar completamente con su teoría pero reconocer que no se sabe es un primer paso muy importante, mientras que pregonar que todo está bajo control por que el Sacrosanto mercado sabe más y mejor que nosotros además de científicamente irresponsable ha resultado ser catastrófico; y a su pregunta de “Are markets irrationally exuberant or irrationally depressed today?” yo contestaría que hoy por hoy los mercados están siendo lo más cercanos a la racionalidad que se les puede pedir, claro que después de haber hundido en el paro a más del 15% de la población mundial, un precio demasiado elevado.

Agrega asimismo el autor que si creemos que los banqueros son “idiotas” no hay motivos también para creer que el ministro de economía y el presidente de la reserva federal también no lo sean… esto es como afirmar que como mi vecino tiene un mercedes rojo, entonces todo los que viven en mi finca deben tener un mercedes rojo: no sólo es esta afirmación un poco extraña, sino que es una falacia que se debería haber aprendido a no cometer en primer curso.

Por tanto creo que este ilustre representante de la escuela de Chicago más que dar respuestas racionales a la situación que han propiciado se ha entregado por completo a la tarea de derivar la atención lejos del foco del problema, no da respuestas a las interrogantes, y en el mejor de los casos apela a su máxima: sólo los mercados saben por qué! Lo preocupante no es que algún que otro académico se plante frente a un atril y sermonee al mundo con su credo mercadero sino que los responsables de la política económica les ecuchen y estén dispuestos a actuar conforme su predicación. Visto lo visto y el prestigio que los defensores de estas teorías aún mantienen no está nada claro que después de haber impedido una nueva Gran Depresión a costas de una Gran Recesión estemos camino de volver a empezar a andar los inescrutables caminos del fundamentalismo de mercado.


Mar 9 2010

¿Por qué no fluye el crédito?

En estos días las noticias vuelven a indicar que el crédito a empresas y familias no está fluyendo de forma normal. Este efecto de consecuencias nefastas para la economía en el corto y medio plazo sigue estrangulando nuestras posibilidades de recuperación económica.

Por una parte vemos que el gobierno finalmente parece tener intención de asegurar que PYMES y familias tengan un acceso más o menos adecuado a la financiación a través del ICO, al menos estas son sus intenciones expuestas en el documento que presentó para el Pacto Económico (ese al que no quieren llamar pacto porque no conviene políticamente a nadie y que ahora llaman “acuerdos puntuales”).

Recordemos en teoría por qué no está fluyendo el crédito, así podremos entender en perspectiva qué debemos hacer y qué se está haciendo.

En primer lugar las restricciones al crédito comenzaron por motivos fundamentales, el primero fue el propio colapso del sistema por el cual se concedían créditos hipotecarios no podía seguir reestructurándose y empaquetando para adjudicárselos a incautos dispuestos a comprar cualquier cosa a cualquier precio. Ahora se exige mayor respaldo a estos activos, en caso contrario no encuentran ahorradores dispuestos a otorgar liquidez. En segundo lugar tenemos que las propias entidades financieras mantienen niveles de apalancamiento que desbordan sus balances, muchas de ellas habían invertido ellas mismas en este tipo de activos financieros siendo a la vez titulares de los créditos y financiadores de los mismos. Una vez que la confianza en el espejismo financiero comienza a desaparecer, su capitalización se resintió llevándoles a la quiebra directamente y aumentó aún más su coeficiente de endeudamiento. La solución propuesta fue la restricción del crédito y la capitalización para mejorar su posición. España que había tenido acceso libre e irrestringido al mercado de financiación (especialmente alemania) vio como se cerraba de la noche a la mañana el grifo del dinero barato. La banca española se vio afectada en la misma manera que la internacional, aunque en este sentido hubiese sido indirectamente. En el plano estrictamente nacional su financiación a constructoras y promotoras ejercerían igual o más importante papel al hacer incobrables los préstamos aportados al sector inmobiliario.

Así pues, no cabe esperar a corto plazo que el sistema financiero restablezca el flujo del crédito hasta que cambie la tendencia en la confianza, pero fundamentalmente hasta que las entidades financieras recuperen su solvencia. Todo ello se antoja una tarea de medio plazo, de ahí la importancia de que el ICO entre en funcionamiento cuanto antes.


Mar 1 2010

Dónde falló el sistema financiero

Dejadme primero que dé una brevísima definición de qué es el Sistema Financiero dentro de la economía y cuales son sus funciones, de esta forma podréis ver la magnitud del fallo en que ha incurrido. La idea es comprender qué debe hacer el sistema financiero dentro de la economía, y una vez entendido esto poder sacar conclusiones acerca de la actitud que han seguido los respensables del sistema, y también entender un poco mejor lo que están haciendo ahora y lo que debemos exigir que se haga en el futuro.

  • El sistema financiero está formado por el conjunto de instituciones, instrumentos y mercados que canalizan el ahorro desde la unidades económicas (personas, empresas y sector público) hacia aquellas que desean tomar prestado. Su adecuado funcionamiento permite que se cumplan algunos aspectos básicos de la economía:
    1. Localización eficiente del capital.
    2. Limitar el riesgo.
    3. Permitir el mecanismo de pagos de la economía.
    4. y todo lo anterior a un coste económico reducido.

Es, por decirlo de una forma, el sistema circulatorio de la economía, es como las carreteras por donde viajan los camiones cargados de capital para que cada uno tenga su dósis necesaria.

Ya estamos en disposición de entender en términos generales la gravedad del fallo y más aún, de ver claramente la intencionalidad detrás del error por parte de los responsables del funcionamiento del sistema financiero, tanto banqueros individuales, nacionales, internacionales y el propio gobierno que debe ejercer como responsable último de su funcionamiento.

En primer lugar no cumplió con su función de localizar eficientemente el capital ahorrado. Dirigió este capital no a las actividades productivas que permitan el desarrollo presente y futuro de la economía, sino que lo canalizó a activos que no sería justo calificar de dudosa solvencia, ya que no cabe duda alguna de que la mayoría de las hipotecas subprime y todos los instrumentos que se generaron a partir de ellas (CDSs, TDSs, CDOs, etc.) eran incobrables. Se basaban en la constante subida de precios de la vivienda, al mismo tiempo que los salarios de los trabajadores se mantenían constantes e incluso perdían valor debido a la inflación. Uno como máximo sólo puede dedicar el 100% de su salario a la hipoteca, era por tanto una cuestión de tiempo para que la subida de precios de los inmuebles se detuviera. De haber dirigido el capital de forma eficiente tal y como se le presupone estaríamos viviendo un boom económico en lugar de una de las mayores recesiones económicas conocidas por la humanidad. Dejo a criterio del lector el calificar la magnitud del error cometido por las personas que trabajan en el sistema financiero que tomaron estas decisiones.

En segundo lugar está la necesidad de la economía de limitar el riesgo en la medida en que los ingresos futuros de aquellos que reciben los préstamos son inciertos. Me gustaría en este punto hacer una distinción esencial entre lo que se considera “riesgo” y lo que se considera “desconocido”, el riesgo es aquél que tiene en cuenta por ejemplo la probabilidad de que al tirar un dado salga un seis, es diferente del desconocimiento ya que, si bien no sabemos qué número saldrá antes de lanzar el dado, sí conocemos la probabilidad de que salga una opción cualquiera. El desconocimiento sin embargo es bien distinto, y haría referencia a no saber qué probabilidad de suceder tiene un hecho cualquiera. Pues bien, los “agentes” financieros invirtieron en activos financieros de los que desconocían su futura evolución ya que no sabían siquiera qué había en ellos. Es como si eligieras apostar todo tu dinero a un dado que no sabes qué números tiene en sus caras. ¿Lo harías? Esto es lo que les ha ganado el nombre de Bancos Casino, y aunque no hace justicia estrictamente hablando al verdadero proceder de los responsables por no distinguir entre riesgo y desconocimiento, nos da una intuición de hasta qué punto estaban jugando a ciegas los responsables del sistema financiero de nuestra sociedad.

En tercer lugar tenemos que gracias a su irresponsabilidad han puesto en gravísimas dificultades al sistema de pagos de la economía, al cerrar el grifo de préstamos a las PYMES por ejemplo muchas han tenido que cerrar por falta de crédito dejando en el paro a millones de personas alrededor del mundo, y así lo hicieron debido a su más que precaria situación financiera producto de la absoltuta negligencia basada en el egoismo. Este punto es sin duda el de mayor importancia social, no voy a entrar a desarrollarlo porque la mayoría de nosotros sabe qué significa estar en el paro, e incluso conoce directamente a personas y pequeñas empresas que están afectadas directamente por esta situación. Queda para vosotros seguir evaluando esta actitud.

En cuarto lugar decir que todo lo anterior lo hicieron a un enorme coste ecónomico. Se calcula que el 40% del beneficio empresarial de los EUA por ejemplo pertenece al sector financiero. Todos habéis oído hablar de los “bonuses”, la mayoría de nosotros hemos aprendido ya qué es un “CEO”. Pues bien, según sus explicaciones estos megasalarios estaban justificados ya que ellos habían cambiado el mundo, literalmente eso es lo que decían (y algunos aún siguen pensándolo), hablaban de la creación de activos financieros verdaderamente innovadores y de ahí la justificación de sus salarios. Ahora bien, casualmente para justificar la futura evolución de esos activos usaban datos pasados… ¿¡Cómo!? ¿Pero no eran nuevos? ¿Cómo pueden usar datos pasados para valorar algo que no había existido hasta ahora? En realidad habían cambiado el mundo, pero para peor.

Por último me gustaría decir que el Sistema financiero es un medio para conseguir un fin, pero mientras exista gente que crea que el sistema financiero es un fin en si mismo existirán incentivos fraudulentos que provoquen una y otra vez situaciones como la que estamos viviendo, con todo el dolor que conlleva para la práctica totalidad de los ciudadanos, y de no hacer nada al respecto, de no actuar enérgicamente para reconducir y prevenir estas conductas en breve volveremos a la misma situación que nos encontramos hace un año y medio.