Merkel apuesta fuerte.
Si bien chulear a los más pequeños del continente es una tarea relativamente fácil de conseguir, otra cosa bien distinta es intentar colársela a los hermanos mayores que, si bien deberían recordar que quien la hace la paga, en cualquier momento pueden decidir pagarle con la misma moneda y peor aún, exigir a otros que elijan entre USA y UE.
¿Qué es lo que verdaderamente quieren?
Hasta ahora el FMI y el Banco Mundial habían actuado de forma irresponsable a la hora de recomendar políticas económicas a países en aprietos fiscales o financieros. En algunos casos puede que estuviera justificado apretarse el cinturón, en especial cuando el gasto había sido excesivo e irresponsable, pero en muchos casos de países asiáticos por ejemplo, las recomendaciones de estas instituciones no hicieron más que agravar la situación de esos países prolongando las recesiones y en casos agravándolas innecesariamente.
Siempre había pensado que se trataba de sectarismo institucional pro norteamericano y europeo, que estas casas del poder servían bien a quienes representaban, pero, vaya por donde: sorpresa. No es que sirvan a unos países en concreto, o al imprerio de turno. Es que están aliados desde siempre con los verdaderos resortes del poder, el sistema financiero y sus mercenarios de la economía. Cómo sino iban a recomendar, y en algunos casos exigir una generalizada corrección de los déficits públicos en una situación donde la política económica recomienda todo lo contrario, la contradicción llega hasta tal punto que no hace demasiado tiempo ellos mismos recomendaban no abandonar políticas expansivas hasta que la recuperación económica estuviera bien consolidada, algo que, más que evidentemente no ha sucedido ni tiene miras de producirse en los próximos meses.
Claro que si ellos consideran que recobrar un crecimiento anémico sin generación de empleo es salir de la crisis entonces es posible que estén en lo cierto, sólo que quienes no estarían muy acertados serían aquellos que le prestan la oreja a semejantes descerebrados economistas.
La cuestión es que estos señores en gran medida pasivamente y otros activamente son responsables de la situación actual al no haber tomado las medidas para prevenir la debacle mundial y ahora se preocupan de que no se gaste más allá de lo estrictamente necesario para salvaguardar sus intereses: su rescate sí, el de la gente no.
No deberían estar proponiendo Alemania y Francia otras acciones en lugar de medidas que tiendan a tranquilizar a los mercados internacionales -a propósito, unos mercados que aún no han demandado nada que se le parezca a una contención del gasto, es más probablemente el efecto del mismo sea contraproducente y termine con los mercados perdiendo confianza pero por la inacción de los gobiernos y no por exceso.
Pues sí que deberían proponer otra cosa, por ejemplo un uso discrecional de la política fiscal hasta que la política monetaria se aleje de la trampa de la liquidez y pueda contrarrestar los efectos negativos de la expansión fiscal. Además este gasto debería estar estructurado con objeto de diseñar un proceso de desarrollo de medio plazo que permita a las economías occidentales establecerse en los nuevos mercados innovadores que debe representar y desarrollar. Pero ello solamente podrá hacerse mediante una política industrial elaborada con detalle, tal y como ha hecho Brasil con el sector del etanol, claro que para esto requiere de la mano del estado, y no de cualquier estado, de uno que no responda a intereses corruptos como ha sucedido en el sector del etanol en USA por ejemplo.
En el ámbito más local la Política económica deberá tener una doble línea de actuación diseñando políticas que sirvan para el ajuste de los shocks asimétricos de la zona euro, y al mismo tiempo mantener la credibilidad de la deuda pública haciendo un uso responsable del endeudamiento: es posible, manteniendo al margen y a raya a las agencias de calificación que representen intereses ajenos al general, y sin convertirse en un “nanny State“.
Por otra parte, cabe esperar que todo esto se haga en un escenario de mayor competencia por parte de las economías emergentes, y en este contexto también podemos esperar que continúe el flujo de capital ahorrado hacia occidente manteniendo los tipo de interés bajos con la consecuencia, o posibilidad de esa presión a la baja en los tipos.
El problema está en que nada de esto parece estar en mente de estos lunáticos del mercado, gestores de la crisis, valedores de piratas y ladrones de ahorros públicos. Así pues, la más probable consecuencia es el estancamiento de las economías occidentales hasta que por arte de magia y con gran dolor nuestras economías proporcionen un nuevo amanecer, al parecer eso es lo que quieren.
Euro-pa
Al igual que la economía española, la europea anda rezando por medidas que ayuden a salir de una situación que podríamos calificar de delicada: ¿o no? Bueno, quizás no, eso puede ser cuestión de opiniones. Lo único que está claro y cada vez para más gente es que la UE necesita y con urgencia plantearse una Política Fiscal común. Esta medida elemental para la política económica es probablemente la mejor y única salida a un shock asimétrico como el que estamos atravezando en la zona euro. Claro que ponerse de acuerdo para que exista esa segunda herramienta para la gestión económica tiene el pequeño inconveniente de poner de acuerdo para recaudar fondos a un grupo (el ECOFIN) que nunca ha creído demasiado en intervenir los mercados. Tal vez ahora, después de la debacle financiera entren en razón, pero la verdad es que no existen razones para el optimismo en esta materia.
Por otra parte ¿podría Alemania salirse del euro como solución? Pues, no estoy muy seguro de que ello le beneficiase demasiado, especialmente si tenemos en cuenta que la mayoría de sus mercados de exportación son los de la zona euro, una salida de la moneda única sólo supondría un aumento innecesario de los costes para sus productos, y en una situación como la actual deberíamos pensar que no es lo que debería perseguir. Creo que incluso una subregión de la zona euro sería tremendamente negativa para la credibilidad del proyecto común y terminaría por generar expectativas hacia la eliminación de la moneda. Por tanto, la única forma viable y creíble de afrontar la situación actual es actuando desde las intituciones con todas las herramientas disponibles en la teoría económica, a saber (nuevamente), la Política Fiscal.
Mientras tanto seguiremos escuchando maldiciones respecto de la maldad de los especuladores que atacan el euro, claro que existe un grado de perversión indescriptible en sus acciones pero también se puede dejar claro en muy pocas palabras la diversidad de intereses que existen alrededor de la debilidad del euro, y en realidad de lo que se trata es de un problema de deuda pública -resultado del mal hacer de los mercados financieros, y cuyos beneficiarios no son otros que ellos mismos. Sin embargo, una vez se ha rescatado a los bancos cabe la posibilidad de que se vuelva otra vez a los aplazamientos y dilaciones por cuestiones políticas (léase rescate a Grecia), o peor aún, a la creencia que todo se arreglará por su cuenta y que el/los estados no deben intervenir.
Grecia y España son iguales
Me temo que no tienen razón todos aquellos que se empeñan en decir que Spain is different. Coinciden por ejemplo en que no tienen un “made in Spain”, o un “made in Greece” reconocido como puede ser un “made in Japan or USA incluso Germany”… Esto nos hace iguales en aspectos básicos y nos obliga a buscar cuidadosamente caminos para salir del embrollo. Por supuesto que no somos idénticos: ellos son griegos y nosotros somos españoles, condición suficiente. Lo que sí temo es que estos detalles que no son moco de pavo sean totalmente indistintos para los mercados financieros internacionales, sí, esos que nos han puesto al borde del precipicio y ahora nos acusan de correr peligro dada nuestra posición. Pensar que ellos deberían haber pensado antes nos hace correr el riesgo de que digan que no entendemos la dimensión del problema, de ser acusados de intervencionistas, de querer traer el caos a la maravillosa organización del libre mercado. Decirles a esos mercados financieros que deben corregir su situación e intentar poner límite a su romance libertino despertaría una vez más su discurso del miedo: cuidado que los mercados pueden interpretar estas palabras como una señal de desconfianza y todo iría mucho peor. A veces creo que nos presentan unos mercados financieros como si fueran uno de esos típicos animales huidizos, que a la mínima salen disparados en búsqueda de seguridad: Dios te salve de su picadura no obstante.
Pero como últimamente nos han estado picando hasta la saciedad tengo que preguntarme al menos si esa supuesta adeversión al riesgo que tanto dan por descontada no es más que un disfraz, y que el dinero va de aquí para allí, no cobijándose de un riesgo mortal en forma de regulación estatal, sino porque va buscando y encontrando en cada momento una piel nueva donde hacer de las suyas.
En estos días nadie ha quedado al margen de lo que está sucediendo en Grecia -salvo el 80% de la población que se dedica a ver Tele 5 y toda la telebasura. Los libre mercaderos de bancos alemanes y franceses prestaron abiertamente sus dineros a cambio de interés a políticos corruptos (por cierto de la derecha, no de la izquierda actualmente en el gobierno -aunque en realidad podría haber sido al revés), y lo hicieron porque creyeron, no que Grecia era una buena inversión y que allí se estaba cociendo el silicon valley europeo, lo hicieron simplemente porque allí había una rentabilidad suficiente y seguridad de cobro… (el Estado, es decir, el contribuyente griego) sí amigos estos temerosos animalitos suelen actuar así. Una vez que la banca se ha asegurado recuperar su inversión vía BCE “C’est fini”, la cuestión que me viene a la mente ahora es, dado que la deuda griega la asume el BCE aceptando bonos basura como colateral no será que una vez más los bancos están haciendo caja a precio de mercado por una inversión en activos incobrables (deuda griega)?
Pero un espectro se cierne sobre europa y no es el comunismo compañeros! El espectro es un animalito indefenso y escurridizo llamado mercado financiero que teme a la mano (regulación) del hombre pero que ha fijado su mirada basilisca en algunos países… ¡ay de ti España! con tu margen sobre el PIB aún amplio para pagar deuda. No serás tu un negocio rentable y probable, un lecho tranquilo donde descansar un tiempo ahora que Atenas ya no lo es.
Por tanto amigos, como me temo, España y Grecia son iguales ante la mirada del Sacrosanto mercado financiero, que, después de todo, lo único que busca es rentabilidad, pero me pregunto, la rentabilidad de quién, y a coste de qué y quiénes. ¿No ha sido suficiente aún? ¿A qué esperan los gobiernos para parar la sangría?
La Banca alemana y francesa respiran
El BCE ha decidido aceptar deuda griega del tipo que sea como colateral de préstamos a la banca. Este tipo de maniobra no es nada nueva ni para europa ni para estados unidos. No vamos a hablar en este momento de la compra de títulos que se realizó por parte de los estados a los bancos para dotarlos de liquidez (desintoxicarlos) un tiempo atrás, ahora el BCE en lugar de ser prestamista de última instancia parece haberse convertido, porque así los mercados lo han decidido, en préstamista de única instancia y sale a rescatar de las garras de la especuladora mano invisible a un estado del Euro. Pero como decía no es la primera vez de que el BCE sale al rescate (p33) ante señales de peligro de los mercados. La diferencia es que esta vez es un Estado quien es “too big to fail“. Tampoco vamos a entrar en el debate de a quienes van a beneficiar estos miles de millones de euros que se han puesto sobre la mesa, en este sentido el programa de Papaconstantinou es tremendamente explícito y no deja lugar a duda: el griego de a pie. Puede que haya quienes piensen que Grecia puede y debe atacar sus niveles de evasión de impuestos y la corrupción generalizada, pero un programa de este calibre no debe dejar a nadie con dudas acerca de la repercusión sobre el consumo y el bienestar de los griegos en el corto y medio plazo, incluso hay quien habla de diez años para que la economía griega se recupere; por otra parte, eso es lo que la mayoría de los analistas de cierta credibilidad auguran para la economía occidental en su conjunto, por tanto en este sentido Grecia no sufriría mayores daños comparativos con el resto de vecinos que aún estarían por ocupar su lugar en esa espiral de desplome o estancamiento en el mejor de los casos.
Algo que sí es pertinente preguntarse es a qué se parecerá el balance del BCE a estas alturas. Recordemos que la FED ya ha hecho algo similar al comprar toda la basura que tenían los bancos y a precios de mercado para tapar el agujero financiero… hace un año aproximadamente este era el perfil del balance de la Reserva Federal. Hay quienes se preocupan por un repunte de la inflación en un entorno de baja actividad dada la enorme cantidad de liquidez que están inyectando desde las instituciones monetarias, más preocupante sería el repunte del tipo de interés de largo plazo que podría suponer, si se conviertiese en plausible ese escenario, que tanto la inversión a largo se vería dañanada como la deuda que se está acumulando y que habría que pagar crecería a un ritmo insostenible, y si, como es de esperar, la inflación no repuntase finalmente (dados las altísimas tasas de paro) pero los tipos sí hubieran asumido que a largo plazo la habría, no podríamos siquiera beneficiarnos de la pérdida de valor que produce una inflación constante sobre el valor de la deuda, así pues el daño podría ser determinante llevando al estacamiento a todas las economías occidentales (la profecía que se cumple a sí misma).
Grecia
Siempre resulta curioso escuchar a los expertos en economía sean del signo que sean. El Señor Feldstein no menciona ni una sola vez el origen de la situación, como si “Grecia” hubiera sido víctima de una suerte de “Titanomaquia” del siglo XXI “.
It’s the financial market, stupid“, y si no quiénes son los titulares de la deuda griega que van a recibir menos…? Es además interesante como argumenta que para que “Grecia” no quiebre (quién es Grecia sino su gente?) debe reducir los déficits, pero, no nos llevaría eso a una peor redistribución de la renta ya que el Estado es el principal elemento estructural dentro de la economía encargado de cumplir dicha función… es decir, la conclusión de Feldstein es que quiebren los griegos para que los inversores reciban sus intereses, de lo contrario esos amigos de la beneficencia dejarían de prestarle dinero al díscolo gobierno griego y a su vez dejarían de cobrar sustanciosos intereses; no es de extrañar que esos mercados financieros desconfíen de verdad si creen que el gobierno griego está dispuesto a llevar a su pueblo por el camino de la miseria: es para desconfiar.
Por otra parte, la “señal” de los mercados financieros no llegó quizás, no por culpa del euro, sino porque eran ellos mismos quienes se estaban lucrando de un interés estable sobre sus préstamos, y ahora, en un momento de extrema debilidad fiscal resultado del propio mal hacer de esos mismos mercados, continúan lucrándose cuanto puedan y a la vez dan la señal de alarma a sus discípulos llamándoles a que abandonen la escena del crimen: ya no hay más para robar, toca ahora girar la mirada a la siguiente presa (¿España tal vez?)
Me gustaría creer que las familias y empresas griegas intecambiarían productos extranjeros por nacionales, pero no olvidemos que en una situación como la actual de crisis la economía no se comporta tal y como predice la teoría estandard, y la caída de la demanda intenacional podría solamente quedarse en eso y no tener efectos sobre el consumo nacional, y en el mejor de los casos podría darse un ahorro algo mayor, lo que nos llevaría a empeorar la situación por la paradoja del ahorro. El efecto final sería una caída aún muy superior de la actividad económica, una profundización aún mucho mayor de la recesión y eventualmente un mayor endeudamiento futuro o empobrecimiento generalizado.
Por tanto, la salida del euro, además de los costes conocidos ya por todos se le sumaría el establecimiento de un entorno económico del desdesarrollo tal y como se vió en las economías asiáticas donde se pasó del coche al carro tirado por bestias como medio de tranporte y distribución.
Claro que pedir que se modifique el mecanismo por el que se generan las expectativas sobre las deudas nacionales, que se reestructure el sistema financiero y las calificadoras pasen a ocupar su sitio en la historia como maquinarias de fraude y distorsión no parece viable de momento, pero creanme que estoy convencido que sería el camino más rápido a eliminar los déficits públicos y a dirigir la inversión a los sectores productivos que es a donde debe dirigirse supuestamente.
Todo sigue igual
¡Cómo no! Alemania apoya el Pacto de Estabilidad, claro que sí. Ese acuerdo que ha limitado la inversión publica y el gasto social en la última década. Imagino que los gobiernos de las grandes economías europeas lo hacían para favorecer la iniciativa privada. Claro que esta iniciativa ha estado toda la década ocupada especulando, y comprando bonos griegos de jugosa rentabilidad cuyos intereses pagaron los ciudadanos de aquél país, y cuyos beneficios se repartieron entre los banqueros y los políticos corruptos que toda europa reconoce existen en Grecia.
Ahora sin embargo, cuando las patatas queman, el caballero armado alemán sale al rescate. Pero claro, no son los mismos actores quienes recojen la cuenta de la borrachera especulativa, como era de imaginarse es un banco que tuvo que ser nacionalizado quien lo hace. Un banco que supo regalarle a Lehman Bros 300 millones de euros horas antes de su cierre. Las pérdidas fueron astronómicas durante el 2008, pero eso no parece importarle al gobierno alemán que ahora, sabiendo que los banqueros alemanes están a punto de perder el dinero con que estaban especulando en grecia sale a su rescate… de todas formas esto lo pagarán sólo los alemanes de a pie.
Grecia no puede quebrar (revisited)
La deuda acumulada de Grecia podría ser aún mucho mayor de lo estimado. Si tenemos en cuenta este artículo la deuda podría alcanzar los ¡300.000.000.000 de euros! que se dice pronto… Todo apunta a que el Gobierno griego ha venido acudiendo a métodos poco ortodoxos para disimular sus cuentas y maquillar la deuda, entre otras obras de ingeniería financiera podríamos observar los préstamos adquiridos en el sector de banca privada para evitar que esas cantidades aparecieran en sus cuentas públicas como deuda emitida por el tesoro público griego.
La cuestión de fondo en el tema griego ya no es tanto las cifras astronómicas para el tamaño de su economía, en parte la mayoría de los países de la eurozona tienen unas economías que en el mejor de los casos se les puede calificar de “estables dentro de la gravedad”, lo importante para grecia es presentar un proyecto de renovación económica creíble, uno que tanto la comunidad internacional como su propio pueblo acepte como viable, algo que en estos días no parece estar cerca de conseguirse ni mucho menos.
