¡ay… cómo no me gusta!
Entiendo que si a uno le montan otro chiringuito al lado sienta cierto enojo. El Banco de España, portavoz oficial de los Botines & Co -¿alguien ha oído a algún banquero en España entonar el mea culpa a día de hoy?- sale de su cueva para recordarle al Gobierno -e indirectamtente a todos nosotros, quién manda aquí en temas de préstamos y dinero; y nos dice:
-
“creciente actividad crediticia” del Instituto de Crédito Oficial (ICO) “supone una mayor asunción de riesgos por parte del sector público”
cuando en realidad quiere decir: Nosotros somos quienes debemos asumir el riesgo de la localización de capitales en la economía… (pero olvida decir que han asumido un riesgo sin precedente en la historia moderna del crédito, hasta el punto que se han visto -y se ven, incapaces de cumplir con su función básica… para ver un poco más leed esto, y esto también)
y sigue:
-
“la evaluación rigurosa de la calidad crediticia de los prestatarios de estos programas es la mejor garantía de que dichos riesgos se mantendrán dentro de los límites razonablemente asumibles”.
¡de verdad! ¿este hombre está bromeando o qué? ¿Cómo se puede ser tan pero tan caradura? ¿Insinúa tal vez que el Estado se aparte puesto que ellos sí saben a quién deben prestar dinero? Alguien por favor que me diga que no es eso… (parece que han olvidado ya las hipotecas basura, o quizás sea cosa de mi imaginación).
y sigue:
-
“… las pymes- que pueden haberse visto afectados de una forma particularmente negativa por el desarrollo de la crisis”
¿Que si se han visto afectadas? 300000 empresas ya habían caído por el cierre del crédito a esa fecha… De todas formas supongo que debemos agradecerle que se acuerde de las PYMEs españolas, todo un detalle.
En realidad lo que debería hacer el presidente del Banco Central es irse a su casa con la vergüenza que merece la situación que ha permitido acontecer… y si estuviera en Japón tal vez debería hacer lo que practican por aquellas tierras, no le vendría nada mal a España tener un presidente del Banco Central que crea que su obligación es un poco más amplia que controlar la inflación y que en sus manos está presionar para ejecutar políticas activas y no sólo contemplar el paisaje y pregonar que lo público es malo, aún cuando ellos sí que han demostrado claramente ser tremendamente malos en este negocio.
Montoro miente de nuevo.
El malabarismo dialéctico de Montoro podría calificarse además de falaz, de hipócrita, de perverso… etc. Cómo podría de otra manera entenderse que uno de los máximos responsables de la propia política económica que nos ha arrastrado hasta esta situación ahora se permita hacer una afirmación tal y como: “la economía española está en encefalograma plano, no hay crecimiento económico creador de empleo” “ésto es así porque la caída nos ha llevado al fondo de un pozo…” como si la “caída” a la que hace referencia se hubiese producido por combustión espontánea.
Se empeña el PP en querer esconder las verdaderas razones por las cuales estamos en la situación en que estamos y de cuya película ellos son los principales protagonistas, y lo hace para continuar aplicando sus políticas económicas obsoletas y destructivas que no hacen otra cosa que generar desempleo, distribuir la renta de abajo hacia arriba y limitar aún más la capacidad del Estado de corregir el mal funcionamiento de los mercados cuando éste se produce, y convertirlo en algo marginal incapaz de generar un entorno saludable y equitativo para la economía española.
Es la banca, estúpido.
Grecia y España son iguales
Me temo que no tienen razón todos aquellos que se empeñan en decir que Spain is different. Coinciden por ejemplo en que no tienen un “made in Spain”, o un “made in Greece” reconocido como puede ser un “made in Japan or USA incluso Germany”… Esto nos hace iguales en aspectos básicos y nos obliga a buscar cuidadosamente caminos para salir del embrollo. Por supuesto que no somos idénticos: ellos son griegos y nosotros somos españoles, condición suficiente. Lo que sí temo es que estos detalles que no son moco de pavo sean totalmente indistintos para los mercados financieros internacionales, sí, esos que nos han puesto al borde del precipicio y ahora nos acusan de correr peligro dada nuestra posición. Pensar que ellos deberían haber pensado antes nos hace correr el riesgo de que digan que no entendemos la dimensión del problema, de ser acusados de intervencionistas, de querer traer el caos a la maravillosa organización del libre mercado. Decirles a esos mercados financieros que deben corregir su situación e intentar poner límite a su romance libertino despertaría una vez más su discurso del miedo: cuidado que los mercados pueden interpretar estas palabras como una señal de desconfianza y todo iría mucho peor. A veces creo que nos presentan unos mercados financieros como si fueran uno de esos típicos animales huidizos, que a la mínima salen disparados en búsqueda de seguridad: Dios te salve de su picadura no obstante.
Pero como últimamente nos han estado picando hasta la saciedad tengo que preguntarme al menos si esa supuesta adeversión al riesgo que tanto dan por descontada no es más que un disfraz, y que el dinero va de aquí para allí, no cobijándose de un riesgo mortal en forma de regulación estatal, sino porque va buscando y encontrando en cada momento una piel nueva donde hacer de las suyas.
En estos días nadie ha quedado al margen de lo que está sucediendo en Grecia -salvo el 80% de la población que se dedica a ver Tele 5 y toda la telebasura. Los libre mercaderos de bancos alemanes y franceses prestaron abiertamente sus dineros a cambio de interés a políticos corruptos (por cierto de la derecha, no de la izquierda actualmente en el gobierno -aunque en realidad podría haber sido al revés), y lo hicieron porque creyeron, no que Grecia era una buena inversión y que allí se estaba cociendo el silicon valley europeo, lo hicieron simplemente porque allí había una rentabilidad suficiente y seguridad de cobro… (el Estado, es decir, el contribuyente griego) sí amigos estos temerosos animalitos suelen actuar así. Una vez que la banca se ha asegurado recuperar su inversión vía BCE “C’est fini”, la cuestión que me viene a la mente ahora es, dado que la deuda griega la asume el BCE aceptando bonos basura como colateral no será que una vez más los bancos están haciendo caja a precio de mercado por una inversión en activos incobrables (deuda griega)?
Pero un espectro se cierne sobre europa y no es el comunismo compañeros! El espectro es un animalito indefenso y escurridizo llamado mercado financiero que teme a la mano (regulación) del hombre pero que ha fijado su mirada basilisca en algunos países… ¡ay de ti España! con tu margen sobre el PIB aún amplio para pagar deuda. No serás tu un negocio rentable y probable, un lecho tranquilo donde descansar un tiempo ahora que Atenas ya no lo es.
Por tanto amigos, como me temo, España y Grecia son iguales ante la mirada del Sacrosanto mercado financiero, que, después de todo, lo único que busca es rentabilidad, pero me pregunto, la rentabilidad de quién, y a coste de qué y quiénes. ¿No ha sido suficiente aún? ¿A qué esperan los gobiernos para parar la sangría?
¿Por qué no fluye el crédito?
En estos días las noticias vuelven a indicar que el crédito a empresas y familias no está fluyendo de forma normal. Este efecto de consecuencias nefastas para la economía en el corto y medio plazo sigue estrangulando nuestras posibilidades de recuperación económica.
Por una parte vemos que el gobierno finalmente parece tener intención de asegurar que PYMES y familias tengan un acceso más o menos adecuado a la financiación a través del ICO, al menos estas son sus intenciones expuestas en el documento que presentó para el Pacto Económico (ese al que no quieren llamar pacto porque no conviene políticamente a nadie y que ahora llaman “acuerdos puntuales”).
Recordemos en teoría por qué no está fluyendo el crédito, así podremos entender en perspectiva qué debemos hacer y qué se está haciendo.
En primer lugar las restricciones al crédito comenzaron por motivos fundamentales, el primero fue el propio colapso del sistema por el cual se concedían créditos hipotecarios no podía seguir reestructurándose y empaquetando para adjudicárselos a incautos dispuestos a comprar cualquier cosa a cualquier precio. Ahora se exige mayor respaldo a estos activos, en caso contrario no encuentran ahorradores dispuestos a otorgar liquidez. En segundo lugar tenemos que las propias entidades financieras mantienen niveles de apalancamiento que desbordan sus balances, muchas de ellas habían invertido ellas mismas en este tipo de activos financieros siendo a la vez titulares de los créditos y financiadores de los mismos. Una vez que la confianza en el espejismo financiero comienza a desaparecer, su capitalización se resintió llevándoles a la quiebra directamente y aumentó aún más su coeficiente de endeudamiento. La solución propuesta fue la restricción del crédito y la capitalización para mejorar su posición. España que había tenido acceso libre e irrestringido al mercado de financiación (especialmente alemania) vio como se cerraba de la noche a la mañana el grifo del dinero barato. La banca española se vio afectada en la misma manera que la internacional, aunque en este sentido hubiese sido indirectamente. En el plano estrictamente nacional su financiación a constructoras y promotoras ejercerían igual o más importante papel al hacer incobrables los préstamos aportados al sector inmobiliario.
Así pues, no cabe esperar a corto plazo que el sistema financiero restablezca el flujo del crédito hasta que cambie la tendencia en la confianza, pero fundamentalmente hasta que las entidades financieras recuperen su solvencia. Todo ello se antoja una tarea de medio plazo, de ahí la importancia de que el ICO entre en funcionamiento cuanto antes.
¿Dónde está el límite?
Uno podría preguntarse hasta qué punto la falta de ética ha desaparecido en nuestra sociedad actual, y en este sentido, y pensando un análisis postpartido de la crisis actual podría preguntarse también qué debemos hacer para recuperar los buenos criterios a la hora de tomar decisiones que afecten a la sociedad en su conjunto. Lo que tengo absolutamente claro es que hay cosas que no queremos que persistan más en el tiempo y que debemos procurar no repetir. Por ejemplo, últimamente leemos en prensa cosas como esto o esto, ambos artículos hacen referencia a las amenazas creíbles hechas por calificadoras de riesgo a países como Grecia o España respectivamente.
Uno que ya ha visto casi de todo en los últimos tiempos en el sistema financiero y sus instituciones, pero sobre todo uno que ha observado con indignación cómo el Estado ha tenido que invertir sumas desconocidas de dinero en el sistema financiero para salvarlo de su propio colapso y ahorrar así la más que segura catástrofe de la economía real incurriendo en déficits enormes para conseguirlo, digo, pensaría que el sistema financiero enviaría a los estados al menos una nota de “muchas gracias por salvarnos la vida”… “hemos sido muy malos y prometemos comportarnos bien”, o algo por el estilo sería lo lógico ¿no?.
Sin embargo, la actitud de estas personas ha sido muy diferente. Me explico. Hace unos meses el Estado inyectó cientos de miles de millones de euros o dólares para que el sistema financiero continuase ejereciendo su papel fundamental en la economía (aquí lo describo), y ¿qué ha hecho el sector financiero desde entonces? Desde luego no ha prestado dinero alguno a la economía real bajo el pretexto de que serán responsables y no harán préstamos a empresas que no tengan garantías de solvencia, algo que no es verdad estrictamente ya que no están prestando a nadie. Cabe preguntarse entonces ¿por qué no lo hacen?¿Es que se han reconvertido en buenos y responsables samaritanos de la economía? Pero me temo que esta no es la razón, es algo aún más turbio y despreciable, ¿cómo podría ser de otra forma? muchos estarán pensando. Pues lo que ha venido sucediendo es que es más rentable comprar letras del Tesoro con una rentabilidad superior a interés al que reciben préstamos de los Bancos Centrales y ahorrarse el riesgo de prestar en épocas de aguas revueltas a empresas que después de todo sólo se dedican a producir bienes de consumo de interés general. Aclarando, el sistema financiero (personas de carne y hueso) se emborracha y pone en riesgo la completa totalidad de la economía, obliga acto seguido a los respectivos gobiernos a incurrir en déficits enormes para rescatarlos emitiendo deuda pública para financiarse y que ellos mismos compran y obtienen grandes beneficios (Santander) a la vez que siguen incumpliendo su función de engranaje dentro de la economía a pesar de la insistencia del gobierno para que presten: ¡y finalmente las calificadoras amenazan con recortar el rating de los Estados! ¿Es que estamos todos locos? ¡O sencillamente son unos sinvergüenzas!
Dónde falló el sistema financiero
Dejadme primero que dé una brevísima definición de qué es el Sistema Financiero dentro de la economía y cuales son sus funciones, de esta forma podréis ver la magnitud del fallo en que ha incurrido. La idea es comprender qué debe hacer el sistema financiero dentro de la economía, y una vez entendido esto poder sacar conclusiones acerca de la actitud que han seguido los respensables del sistema, y también entender un poco mejor lo que están haciendo ahora y lo que debemos exigir que se haga en el futuro.
Es, por decirlo de una forma, el sistema circulatorio de la economía, es como las carreteras por donde viajan los camiones cargados de capital para que cada uno tenga su dósis necesaria.
Ya estamos en disposición de entender en términos generales la gravedad del fallo y más aún, de ver claramente la intencionalidad detrás del error por parte de los responsables del funcionamiento del sistema financiero, tanto banqueros individuales, nacionales, internacionales y el propio gobierno que debe ejercer como responsable último de su funcionamiento.
En primer lugar no cumplió con su función de localizar eficientemente el capital ahorrado. Dirigió este capital no a las actividades productivas que permitan el desarrollo presente y futuro de la economía, sino que lo canalizó a activos que no sería justo calificar de dudosa solvencia, ya que no cabe duda alguna de que la mayoría de las hipotecas subprime y todos los instrumentos que se generaron a partir de ellas (CDSs, TDSs, CDOs, etc.) eran incobrables. Se basaban en la constante subida de precios de la vivienda, al mismo tiempo que los salarios de los trabajadores se mantenían constantes e incluso perdían valor debido a la inflación. Uno como máximo sólo puede dedicar el 100% de su salario a la hipoteca, era por tanto una cuestión de tiempo para que la subida de precios de los inmuebles se detuviera. De haber dirigido el capital de forma eficiente tal y como se le presupone estaríamos viviendo un boom económico en lugar de una de las mayores recesiones económicas conocidas por la humanidad. Dejo a criterio del lector el calificar la magnitud del error cometido por las personas que trabajan en el sistema financiero que tomaron estas decisiones.
En segundo lugar está la necesidad de la economía de limitar el riesgo en la medida en que los ingresos futuros de aquellos que reciben los préstamos son inciertos. Me gustaría en este punto hacer una distinción esencial entre lo que se considera “riesgo” y lo que se considera “desconocido”, el riesgo es aquél que tiene en cuenta por ejemplo la probabilidad de que al tirar un dado salga un seis, es diferente del desconocimiento ya que, si bien no sabemos qué número saldrá antes de lanzar el dado, sí conocemos la probabilidad de que salga una opción cualquiera. El desconocimiento sin embargo es bien distinto, y haría referencia a no saber qué probabilidad de suceder tiene un hecho cualquiera. Pues bien, los “agentes” financieros invirtieron en activos financieros de los que desconocían su futura evolución ya que no sabían siquiera qué había en ellos. Es como si eligieras apostar todo tu dinero a un dado que no sabes qué números tiene en sus caras. ¿Lo harías? Esto es lo que les ha ganado el nombre de Bancos Casino, y aunque no hace justicia estrictamente hablando al verdadero proceder de los responsables por no distinguir entre riesgo y desconocimiento, nos da una intuición de hasta qué punto estaban jugando a ciegas los responsables del sistema financiero de nuestra sociedad.
En tercer lugar tenemos que gracias a su irresponsabilidad han puesto en gravísimas dificultades al sistema de pagos de la economía, al cerrar el grifo de préstamos a las PYMES por ejemplo muchas han tenido que cerrar por falta de crédito dejando en el paro a millones de personas alrededor del mundo, y así lo hicieron debido a su más que precaria situación financiera producto de la absoltuta negligencia basada en el egoismo. Este punto es sin duda el de mayor importancia social, no voy a entrar a desarrollarlo porque la mayoría de nosotros sabe qué significa estar en el paro, e incluso conoce directamente a personas y pequeñas empresas que están afectadas directamente por esta situación. Queda para vosotros seguir evaluando esta actitud.
En cuarto lugar decir que todo lo anterior lo hicieron a un enorme coste ecónomico. Se calcula que el 40% del beneficio empresarial de los EUA por ejemplo pertenece al sector financiero. Todos habéis oído hablar de los “bonuses”, la mayoría de nosotros hemos aprendido ya qué es un “CEO”. Pues bien, según sus explicaciones estos megasalarios estaban justificados ya que ellos habían cambiado el mundo, literalmente eso es lo que decían (y algunos aún siguen pensándolo), hablaban de la creación de activos financieros verdaderamente innovadores y de ahí la justificación de sus salarios. Ahora bien, casualmente para justificar la futura evolución de esos activos usaban datos pasados… ¿¡Cómo!? ¿Pero no eran nuevos? ¿Cómo pueden usar datos pasados para valorar algo que no había existido hasta ahora? En realidad habían cambiado el mundo, pero para peor.
Por último me gustaría decir que el Sistema financiero es un medio para conseguir un fin, pero mientras exista gente que crea que el sistema financiero es un fin en si mismo existirán incentivos fraudulentos que provoquen una y otra vez situaciones como la que estamos viviendo, con todo el dolor que conlleva para la práctica totalidad de los ciudadanos, y de no hacer nada al respecto, de no actuar enérgicamente para reconducir y prevenir estas conductas en breve volveremos a la misma situación que nos encontramos hace un año y medio.
Todo sigue igual
¡Cómo no! Alemania apoya el Pacto de Estabilidad, claro que sí. Ese acuerdo que ha limitado la inversión publica y el gasto social en la última década. Imagino que los gobiernos de las grandes economías europeas lo hacían para favorecer la iniciativa privada. Claro que esta iniciativa ha estado toda la década ocupada especulando, y comprando bonos griegos de jugosa rentabilidad cuyos intereses pagaron los ciudadanos de aquél país, y cuyos beneficios se repartieron entre los banqueros y los políticos corruptos que toda europa reconoce existen en Grecia.
Ahora sin embargo, cuando las patatas queman, el caballero armado alemán sale al rescate. Pero claro, no son los mismos actores quienes recojen la cuenta de la borrachera especulativa, como era de imaginarse es un banco que tuvo que ser nacionalizado quien lo hace. Un banco que supo regalarle a Lehman Bros 300 millones de euros horas antes de su cierre. Las pérdidas fueron astronómicas durante el 2008, pero eso no parece importarle al gobierno alemán que ahora, sabiendo que los banqueros alemanes están a punto de perder el dinero con que estaban especulando en grecia sale a su rescate… de todas formas esto lo pagarán sólo los alemanes de a pie.
y la Banca española?
La decisión del ejecutivo de Obama dirigida a limitar el tipo de negocio en que pueden tomar parte los mayores bancos podría determinar que los accionistas vendan sus acciones en algunos de ellos. Es sabido que la mayoría de los grandes bancos tienen departamentos dedicados al negocio con los “hedge funds” y la inversión en el sector inmobiliario que han generado grandes beneficios, ahora la nueva normativa que intenta recuperar al menos el espíritu de la “Glass Steagall” quiere separar el negocio de alto riesgo detrás del origen de la crisis financiera del negocio de depósitos, y tarjetas de crédito cada vez más concentrado en los grandes bancos tal y como sucedió en su momento con la banca comercial y la de inversión, ya que ha quedado en evidencia el tremendo riesgo existente para la economía real en caso de desestabilizarse el sistema.
Pero, y aquí, en España, ¿qué está sucediendo? Si preguntásemos a los dirigentes de la Banca de este país seguro que nos dirían que nada, que aquí todo está bajo control, que “Spain is different”… Pero la realidad es que la economía real sigue cayendo, no se ve por ningún lado un horizonte para la creación de empleo, y en parte se debe a que los bancos siguen sin tener la capacidad de cumplir su función dentro de la economía española dado el enorme peso de la morosidad que ha sobrepasado ya el 5% (recordemos que el límite está en el 7% para la catástrofe), y por otra parte aún con tipos de interés cercanos a cero no consiguen deshacerse de todas esas viviendas que han financiado y que artificialmente continúan manteniendo a precios desorbitados.
A todo ello se suma que la falta de actividad económica no permite avistar el momento en que el sector público pueda volver al control del gasto teniendo que pagar más intereses por préstamos de financiación, que por cierto, los bancos no están despreciando en estos momentos con el propio dinero que el Estado (todos nosotros) les ha prestado.
Así pues no es tan llamativo que algunos partidistas puedan permitirse la licencia de advertir de una intervención en las economías de los PIGS.
Continúan cayendo
Ahora es el propio BBVA quien recuerda que el precio de la vivienda sigue sobrevalorado, y que según sus estimaciones seguirá cayendo en los dos próximos años. Ahora debería seguir desde aquí con aquello de que cuanto más rápido se haga la corrección, más rápido este sector podrá generar empleo para la economía española y bla, bla, bla… …