Los hijos favoritos de papá Estado
Se está hablando mucho del sector aéreo en nuestro país, es verdad que representa un interés general importantísimo y debe ser mirado y gestionado escrupulosamente desde la mayor eficiencia posible y siempre atendiendo a que es un servicio público. Creo que en este aspecto nadie presenta ninguna duda, existe consenso pleno. Pero hay cierto aspectos que no acabo de entender en todo el proceso de pseudo-privatización del Ente Público. En este artículo los socialistas exponen su opinión una vez más de por qué se debe acometer el cambio, que, por otra parte, ya el gobierno de Aznar quizo ejecutar aunque entonces con unas condiciones aún más desconcertantes. Expone allí el autor cuales según su criterio son los motivos que deben llevar al cambio del modelo de AENA y resalta tres motivos fundamentales: modernizar la estructura y el funcionamiento del sistema, la descentralización, e incorporar a la iniciativa privada.
Pues bien, la modernización del sistema ya se ha consumado mediante las inversiones faraónicas realizadas desde las arcas públicas en los últimos años por tanto no tenemos necesidad de acudir a ningún tipo de financiación privada o de ningún tipo para algo que ya está hecho. En segundo lugar apelan a descentralizar la gestión, este es un tema en el que no parece vayan a tener mucho éxito ya que la red se va a mantener casi íntegramente a excepción de Barajas y El Prat que casualmente son aquellos donde se ha invertido ingentes cantidades de dinero público y no se requiere ni se requerirá durante mucho tiempo inversión en infraestructuras. Pero la descentralización no se producirá en ningún caso ya que el gobierno catalán quiere la gestión del su aeropuerto y la capacidad de decidir las rutas aéreas que gestionará, permitir la llegada de vuelos con orígenes y destinos rentables sin depender de Madrid ni, por supuesto, quedar supeditado a los intereses de Barajas, pero esto no se producirá ni se contempla. Por tanto, la supuesta descentralización se queda en una mera declaración de intenciones y como mucho en un reparto de cargos políticos con cargo al dinero público de los ayuntamientos de Madrid y Barcelona. El tercer motivo es la entrada privada, y es ahí donde queda algo para decir, en un año de fuerte déficit de las cuentas públicas vender un trozo de la joya de la corona puede maquilla en parte los resultados, además de engordar algún que otro bolsillo de esos cercanos.
Para ejecutar esta gran modificación se habla de la baja productividad de los controladores aéreos y de sus suculentos salarios y las altas tasas comparadas con el resto de los competidores. En algo tienen razón, las tasas de navegación (control aéreo) son de las más altas, pero no así las aeroportuarias (infraestructuras aeroportuarias) que están entre las más bajas del entorno. Para enfrentar la racionalización nos dicen que separarán AENA en dos partes una se quedará con la parte Navegación Aérea (NA incluye a control aéreo) y otra con la parte de Aeropuertos Españoles (AE), esto nos dice claramente que la racionalización buscada de las tasas es una ilusión ya que NA seguirá siendo un Ente Público, y aunque se les “baje un poco los humos” a los controladores nadie puede francamente esperar que pasen de unos sueldo que ponen los pelos de punta a ser mileuristas, por tanto los tasas de NA donde se incluyen los sueldos de estos trabajadores de reducirse se harán con cargo a los presupuestos generales del estado y no a una insinuada gestión privada que ni por asomo tendrá nada que ver con ellos ya que entrará exclusivamente en el negocio aeroportuario de AE junto con los cargos políticos que serán quienes decidan quiénes se llevarán las contratas, vamos el negoción del transporte del turismo español.
La conclusión a la que llego es que esto se trata de una venta parcial a los interese privados de la parte rentable de una empresa que se encuentra entre las mayores del mundo de su sector y poco tiene que ver con la racionalización de una gestión, ni de asegurar el futuro ni nada que se le parezca. Españoles preparad la cartera que toca sacar el dinero que han ahorrado tantas personas para que los hijos favoritos de papá Estado gestionen según sus intereses el interés de toda la familia española. Sr. Zapatero esto no es socialismo.